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Trastornos de Ansiedad: Perspectiva y Tratamiento

Es una imagen ilustrativa de la ansiedad

El artículo explora la ansiedad desde una perspectiva cognitivo-conductual, destacando su complejidad y su potencial para convertirse en un problema crónico. Subraya la importancia de comprender sus factores psicológicos y destaca el papel dual de la ansiedad, así como la relevancia de la perspectiva cognitivo-conductual en su abordaje.

Índice de Contenido

Trastornos de Ansiedad: Puntos Importantes 

    • Perspectiva Cognitivo-Conductual de la Ansiedad: La ansiedad, bajo el análisis de la perspectiva cognitivo-conductual, revela su complejidad psicológica. Este enfoque proporciona una visión detallada que sirve como cimiento esencial para desentrañar los intrincados hilos de este fenómeno.

    • Dualidad Funcional de la Ansiedad: Reconocer que la ansiedad desempeña una función positiva como mecanismo adaptativo es crucial. Sin embargo, su transformación hacia un estado patológico y crónico marca un cambio significativo en su papel, llevando a una exploración profunda de las causas y consecuencias de este tránsito delicado.

    • Factores Psicológicos y Trastornos de Ansiedad: La falta de control y otros factores psicológicos se erigen como elementos influyentes en la génesis de los trastornos de ansiedad. Este componente destaca la importancia de abordar no solo los síntomas superficiales, sino también los aspectos psicológicos subyacentes para una comprensión completa y un tratamiento efectivo.

Trastornos de Ansiedad: Preguntas frecuentes

¿Cómo define la perspectiva teórica cognitivo-conductual el proceso de ansiedad y su relación con la anticipación de peligros y la falta de control?

Desde la perspectiva teórica cognitivo-conductual, la ansiedad se conceptualiza como un proceso complejo que surge ante la percepción de posibles peligros, amenazas o eventos negativos futuros, a menudo asociados a la sensación de falta de control. Este enfoque sostiene que la ansiedad se orienta hacia el futuro, induciendo anticipación, alerta y preparación. La activación de circuitos cerebrales refuerza un estado de vigilancia, dirigiendo la atención hacia cualquier fuente potencial de peligro. Esta perspectiva enfatiza que la ansiedad, en su naturaleza, cumple una función positiva y no suele considerarse patológica, incluso en su intensidad. Sin embargo, se reconoce como patológica cuando se vuelve crónica y se observa una tendencia persistente a evitar esa sensación angustiosa. Entre los factores psicológicos que contribuyen a la ansiedad patológica, se destaca especialmente el sentimiento de no poder controlar situaciones adversas.

¿Cuándo la ansiedad, desde la perspectiva cognitivo-conductual, se considera patológica, y cuáles son los elementos clave que contribuyen al desarrollo de formas patológicas de ansiedad?

La perspectiva teórica cognitivo-conductual sostiene que la ansiedad se vuelve patológica cuando adquiere un carácter crónico, acompañado por una tendencia persistente a evadir la sensación angustiosa. Aunque esta perspectiva reconoce la función positiva de la ansiedad, especialmente en su capacidad de alertar sobre posibles peligros, se identifican factores psicológicos que contribuyen al desarrollo de formas patológicas. Entre estos factores, el sentimiento de no poder controlar situaciones adversas ocupa un lugar destacado, sirviendo como uno de los elementos clave que pueden desencadenar y mantener trastornos de ansiedad desde esta perspectiva teórica.

La ansiedad cumple una FUNCIÓN POSITIVA, ya que nos prepara para actuar frente a posibles peligros o amenazas. Es DISFUNCIONAL cuando se vuelve crónica y la persona desarrolla una tendencia persistente a escapar a esta sensación angustiosa.

¿Cuáles son las características clave de la ansiedad disfuncional?

La ansiedad adopta características disfuncionales cuando las respuestas ante las amenazas son excesivas, inadecuadas o insuficientes. Este desequilibrio repercute directamente en la regulación emocional, generando un impacto considerable en la calidad de vida. La disfuncionalidad no solo se manifiesta en la intensidad de la respuesta ansiosa, sino también en su inapropiada adecuación a la situación, desencadenando efectos negativos en múltiples aspectos de la vida cotidiana.

¿Cómo define el DSM V a los trastornos de ansiedad y qué diferencia establece entre ansiedad y miedo?

Según el DSM V, los trastornos de ansiedad se definen como cuadros clínicos que comparten características clave, como ansiedad, preocupación excesiva, temores desproporcionados, evitación y fenómenos ideatorios intrusivos. Estos trastornos se presentan con un significativo deterioro funcional y/o malestar interno en el individuo. Desde esta perspectiva, la ansiedad se conceptualiza como una respuesta anticipatoria a amenazas futuras, manifestándose a través de la tensión muscular, la vigilancia hacia peligros potenciales y comportamientos evitativos. El miedo, por otro lado, se considera una respuesta emocional a amenazas inminentes, ya sean reales o imaginarias, caracterizada por pensamientos de peligro inminente, activación autonómica para la defensa o huida, y conductas de escape. La diferencia distintiva de los trastornos de ansiedad radica en la excesividad o persistencia de estas respuestas en comparación con las reacciones normales, así como en la asociación específica con objetos, situaciones o cogniciones particulares.

¿Cuál es la prevalencia y la comorbilidad de los trastornos de ansiedad?

Estos trastornos son comunes, presentando altas tasas de prevalencia a lo largo de la vida. Más del 75% de las personas diagnosticadas con un trastorno de ansiedad también tienen al menos otro diagnóstico, según estudios (Fantin & Falcoff, 2011).

¿Cuáles son los criterios para considerar que la ansiedad se convierte en un trastorno clínico?

La duración e intensidad de la ansiedad deben exceder lo esperable para la situación. Además, se evalúa si conlleva un deterioro significativo en el funcionamiento ocupacional, social o interpersonal, si los intentos de evitación resultan disruptivos y si se presentan síntomas físicos inexplicables o fenómenos intrusivos intensos como obsesiones y compulsiones (Fantin & Falcoff, 2011).

¿Cuáles son los tres componentes clave de la ansiedad y cómo influyen en la respuesta del individuo ante situaciones amenazantes?

Los componentes de la ansiedad son:

Sesgo Atencional:

El sesgo atencional es un componente fundamental de la ansiedad que se manifiesta mediante la concentración selectiva de la atención en eventos o fenómenos que el individuo percibe como amenazantes. En situaciones ansiosas, la atención se focaliza en aspectos específicos, a los cuales se atribuye una carga significativa de amenaza. Este sesgo puede amplificar la percepción de peligro y contribuir a la intensificación de la respuesta ansiosa.

Percepción del Peligro:

El segundo componente esencial de la ansiedad es la percepción del peligro, que activa un patrón de memoria de situaciones evocadas. Este proceso implica la evaluación y reconocimiento de posibles amenazas en el entorno. Cuando se percibe el peligro, se desencadena la recuperación de memorias relacionadas, que pueden intensificar la respuesta ansiosa al anticipar peligros futuros. La interconexión entre la percepción del peligro y la activación de la memoria contribuye a la complejidad de la ansiedad como respuesta adaptativa.

Modelo Mental Organizado:

El modelo mental organizado en torno a la amenaza representa la construcción cognitiva de la realidad del individuo durante episodios ansiosos. Este modelo influye en la interpretación de eventos y en la predisposición a la evitación. Si el individuo percibe constantemente amenazas, su modelo mental puede impulsar comportamientos de evitación para buscar seguridad. Este patrón cognitivo puede contribuir al mantenimiento de la ansiedad y dificultar la adaptación a situaciones desafiantes.

En conjunto, estos tres componentes interactúan de manera dinámica, dando forma a la experiencia de ansiedad y afectando la respuesta del individuo ante situaciones percibidas como amenazantes.

Los COMPONENTES DE LA ANSIEDAD son: el Sesgo atencional, Percepción del peligro y un Modelo mental que predispone a huir.

Trastornos de Ansiedad: Especificaciones

Clasificación según el DSM V

El DSM V, Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, proporciona una clasificación detallada de los trastornos de ansiedad, abarcando una amplia gama de presentaciones clínicas. A continuación, se presenta una breve descripción de cada categoría:

    • Fobia Específica: Se caracteriza por un miedo intenso y persistente hacia un objeto o situación específica, llevando a una evitación significativa.

    • Trastorno de Ansiedad Social: Involucra un temor abrumador a situaciones sociales o de rendimiento, con una preocupación constante por ser juzgado negativamente por los demás.

    • Trastorno de Pánico: Implica la aparición repentina de ataques de pánico recurrentes, acompañados por un miedo persistente a tener más ataques.

    • Agorafobia: Se centra en el temor a situaciones en las que escapar podría ser difícil o embarazoso, llevando a la evitación de lugares o situaciones específicas.

    • Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): Caracterizado por una preocupación excesiva y persistente sobre eventos cotidianos, a menudo sin una causa evidente.

    • Trastorno de Ansiedad Inducido por Sustancias/Medicamentos: Se desarrolla debido al consumo de sustancias o medicamentos, y puede incluir síntomas de ansiedad.

    • Trastorno de Ansiedad Debido a Otra Afección Médica: La ansiedad es una consecuencia directa de una condición médica subyacente.

    • Otro Trastorno de Ansiedad Especificado o No Especificado: Incluye categorías amplias para trastornos de ansiedad que no se ajustan claramente a las otras clasificaciones o presentan características particulares.

Esta clasificación proporciona un marco sólido para la identificación y el abordaje de los trastornos de ansiedad, permitiendo una comprensión más precisa y un tratamiento adaptado a cada situación clínica.

Trastornos de Ansiedad: Técnicas Cognitivas Conductuales como Tratamiento de la Ansiedad

Psicoeducación:

La psicoeducación busca empoderar al paciente brindándole información detallada sobre su trastorno de ansiedad. Explica cómo los procesos cognitivos influyen en la aparición y mantenimiento de la ansiedad, proporcionando una comprensión sólida. Este conocimiento puede ser esencial para que el paciente se involucre activamente en su tratamiento, comprendiendo la importancia de las técnicas cognitivas conductuales (Bregman,2006).

Monitoreo y Registro de Síntomas y Ensayos de Solución:

La herramienta del monitoreo permite al paciente observar y registrar sus pensamientos, emociones y comportamientos asociados a la ansiedad. Este proceso ofrece una visión detallada de los patrones y desencadenantes. Los ensayos de solución implican probar estrategias diferentes para abordar la ansiedad y evaluar su eficacia. Estos datos son valiosos para ajustar el enfoque terapéutico y desarrollar habilidades de afrontamiento efectivas (Ortiz, García, Farfallini y Fernández Álvarez 2019). 

El proceso de elaboración de informes en una valoración nos brinda la oportunidad de analizar el desempeño y las respuestas de un sujeto a cada criterio evaluado. Es esencial destacar que, aunque el sujeto pueda no cumplir todos los criterios para un diagnóstico específico, puede presentar síntomas clínicamente significativos en ciertas dimensiones. Esto nos permite identificar áreas donde el paciente está experimentando síntomas por encima de lo que se considera normal o saludable, lo que a su vez nos orienta en la formulación de sugerencias terapéuticas adaptadas a sus necesidades específicas.

Al analizar los datos y respuestas en nuestras evaluaciones, no solo buscamos diagnósticos. Vamos más allá, identificando cómo cada dimensión afecta a quienes nos consultan, destacando aquello que se desvía de lo esperado o saludable. Esto nos guía hacia las sugerencias terapéuticas más adecuadas, personalizando el camino hacia el bienestar.

Reestructuración Cognitiva:

La reestructuración cognitiva busca cambiar patrones de pensamiento disfuncionales. Se enseña al paciente a identificar y cuestionar pensamientos negativos, reemplazándolos con pensamientos más realistas y adaptativos. A través de técnicas como la recopilación de pruebas, análisis de consecuencias y generación de alternativas, se fomenta un cambio positivo en la percepción de las situaciones ansiosas (Ortiz et al., 2019). 

Exposición:

La exposición graduada a situaciones temidas permite que el paciente confronte sus miedos de manera controlada. Puede ser en vivo, imaginaria o virtual. La clave es evitar la evitación y permitir que la ansiedad disminuya naturalmente. Esta técnica ayuda a desensibilizar al paciente ante estímulos ansiosos, promoviendo una respuesta más adaptativa (Ortiz y Bregman, 2019).

Al analizar los datos y respuestas en nuestras evaluaciones, no solo buscamos diagnósticos. Vamos más allá, identificando cómo cada dimensión afecta a quienes nos consultan, destacando aquello que se desvía de lo esperado o saludable. Esto nos guía hacia las sugerencias terapéuticas más adecuadas, personalizando el camino hacia el bienestar

Relajación:

La enseñanza de técnicas de relajación, como la respiración profunda o la relajación muscular progresiva, proporciona al paciente herramientas para contrarrestar las respuestas fisiológicas de ansiedad. Estas técnicas ayudan a reducir la activación del sistema nervioso simpático, promoviendo un estado de calma (Ortiz et al., 2019).

Desensibilización Sistemática:

Esta técnica implica exponer al paciente de manera imaginaria a situaciones temidas, mientras practica la relajación. La repetición reduce progresivamente la ansiedad asociada con esos estímulos, permitiendo una respuesta más adaptativa y menos angustiante (Ortiz et al., 2019).

Resolución de Problemas:

La resolución de problemas aborda la gestión activa de los desafíos. Se enseña al paciente a definir y formular problemas, generar soluciones alternativas, tomar decisiones y evaluar la efectividad de las soluciones implementadas. Este enfoque promueve habilidades de afrontamiento y mejora la capacidad del individuo para abordar situaciones estresantes (Ortiz et al., 2019). 

Estas técnicas, cuando se aplican de manera integrada, ofrecen una amplia gama de herramientas para abordar los trastornos de ansiedad desde múltiples perspectivas, brindando a los pacientes un conjunto valioso de estrategias para enfrentar sus desafíos.

Trastornos de Ansiedad: Resumen

  • Los trastornos de ansiedad se manifiestan más allá de la ansiedad adaptativa normal.
  • Comparten características como ansiedad excesiva, preocupación desmedida y fenómenos intrusivos.
  • Causan un notable deterioro funcional y malestar en la vida cotidiana de quienes los sufren.
  •  Su alta prevalencia a lo largo de la vida resalta la importancia de entender la diferencia entre ansiedad común y patológica.
  • Es necesario un enfoque integral para abordar las complejidades emocionales de estos trastornos.
  • Según el DSM V, la ansiedad anticipa amenazas futuras y el miedo responde a peligros inminentes.
  • Esta diferenciación ayuda a entender la naturaleza de los trastornos de ansiedad.
  • Se requiere abordar la diversidad de manifestaciones de la ansiedad con intervenciones personalizadas.
  • La investigación y tratamiento buscan una comprensión más profunda y la restauración del equilibrio emocional.

Referencias bibliográficas

  • Asociación Americana de Psiquiatría (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (5ª ed.). Buenos Aires, Argentina: Médica Panamericana.
  • Barlow, D. H. (2002). Anxiety and its disorders: The nature and treatment of anxiety and panic (2nd ed.). Guilford Press. En: Meyer, C. (2010). Los nuevos Psi. Sudamericana, Buenos Aires.
  • Bregman, C. (2006) Psicoeducación en los trastornos de ansiedad. Revista Argentina de Clínica Psicológica, Vol XV, 135-139.
  • Fantin, J. & Falcoff, A. (2011). Manual de Clínica terapéutica en Psiquiatría. Buenos Aires, Argentina: Letra Viva.
  • Ortiz, C. V. y Bregman, C. (2019) Actualizaciones teórico-clínicas para la implementación de la exposición en los trastornos de ansiedad. Anuario Anxia, 25, 15-22.
  • Ortiz, C. V., García, F. S., Farfallini, L., Fernández Álvarez, H. (2019). Conceptualización y Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad: Guías Clínicas. Akadia.

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